Aún es pronto para hablar a detalle sobre la posible reforma al sistema de pensiones. Hay muchas particularidades que serán importantes para poder determinar todos los beneficios de esta reforma. Sin embargo, con la información disponible se puede hablar de un gran avance en la dirección correcta. 

Durante años, se privilegió a las grandes empresas con una política de bajos costos laborales. Esto incluía bajos salarios, pocas prestaciones, sindicatos charros, nula capacidad de los trabajadores para defenderse de prácticas abusivas y, por tanto, un sistema de pensiones donde los ahorros de los trabajadores eran explotados por las empresas para producir ganancias y cobrar altas comisiones. Además, en el sistema actual se tiene desprotegido a gran parte de los trabajadores, debido a que se tiene como requisito trabajar al menos 1,250 semanas para acceder a la pensión -tan sólo el 56% tendrían acceso actualmente. 

La posible reforma corrige en parte algunos problemas. Los objetivos son: reducir el tiempo que se necesita para acceder a la pensión, aumentar las contribuciones (ya que la carga fiscal será imposible de sostener en los próximos años), incrementar la pensión mínima garantizada y reducir las comisiones. Con la propuesta como está actualmente, disminuiría el número de semanas de 1,250 a 750 (de 24 años a 14 años); por tanto, los trabajadores con derecho a pensión pasarían de 56% a 97%. Esto beneficia principalmente a las mujeres trabajadoras, ya que dedican más tiempo al cuidado del hogar y la maternidad, por lo que difícilmente alcanzaban los 24 años de trabajo.

También aumenta la pensión mínima garantizada de 3,289 a 4,345 pesos. Este monto, como su nombre lo indica, es el mínimo que puede recibir un pensionado, sin importar cuál haya sido su salario con el que cotizó. Por otra parte, se obligaría a las Afores a reducir sus comisiones gradualmente, hasta llegar a l 0.7% de comisión, cercano a los estándares internacionales. La carga fiscal caerá principalmente sobre los empresarios, que aportarían hasta 13.875% a los salarios más altos (arriba de 25 UMA). Sin embargo, es importante aclarar que el gobierno también aportará significativamente más, ya que se supone que aportaría 8.724% a los trabajadores que ganan 1 salario mínimo y 1.789% a los que ganan más de 4 UMA. Esto es relevante, porque dependiendo de como sea la progresividad de la aportación del Estado, podría aportar más que los empresarios, ya que la mayor parte de los trabajadores en México tienen salarios que se encuentran en este rango.

Esto me lleva a finalizar con algunas recomendaciones que deben acompañar este tipo de reforma si se busca que beneficie aún más a los trabajadores. Primero, es importante que continúe una recuperación sostenida del salario mínimo en los próximos años. Al incrementar el costo de las aportaciones, es posible que algunos empresarios decidan bajar el salario a sus trabajadores para compensar y también para contribuir sobre un monto menor. Incrementar el salario mínimo pone un candado para que no se pueda reducir a niveles muy bajos. Segundo, se debe mejorar mucho más la inspección laboral. Otra forma que las empresas tienen para evadir el incremento del costo en pensiones es desafiliar a sus trabajadores y pasarlos a la informalidad. En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se han priorizado las inspecciones laborales y a la defensa de los derechos laborales de los trabajadores. Sin embargo, es necesario incrementar este esfuerzo con mayores recursos, tanto económicos como legales, para que la STPS puede identificar empresas que intenten pasar a sus trabajadores a la informalidad para evadir el pago de cuotas de pensiones. Finalmente, creo que es inevitable hacer una reforma fiscal en los próximos años. A pesar de la reforma a pensiones, será necesario transitar a un modelo de pensiones mixto, con una mayor participación estatal. Por esta razón, un incremento en el ingreso del gobierno federal será clave, tanto para mejorar la pensión mínima garantizada como su cobertura y al sistema de seguridad social en su conjunto, y así mejorar la vida de los y las trabajadoras de México.